Archive for the 'Apunts de disseny' Category
Panasonic design
Us deixo una web per que us pugueu entretindre una estona, es una evolució dels productes de Panasonic en el temps. Read more
El interiorismo no tiene clase social
JORGE SALIDO COBO | ITXASO GONZÁLEZ
MADRID.- Diego Rodríguez (Tomelloso, 1947) lleva toda una vida ligada al diseño arquitectónico de interiores en viviendas. Entre sus últimas obras destaca ‘Proyecto Madrid’, un chalé en pleno centro de la capital que ha servido de punto de encuentro perfecto para trasladarnos sus conocimientos de un mundo que está en continua transformación.
“La sociedad ha cambiado su mentalidad con respecto al interiorista y esto se ve reflejado en que ahora siempre se cuenta con el profesional a la hora de trabajar dentro de una casa. Tal hecho ya ocurre en otros países desde hace años. El interiorismo no pertenece a ninguna clase social como se pensaba en los años 70″, indica Rodríguez.
En contra de lo que pudiera reflejar ‘Proyecto Madrid’, Rodríguez, enemigo de las tarifas fijas, tiene muy claro que su trabajo no depende la inversión económica que lo respalde y sí de la imaginación del profesional. “El interiorismo no tiene precio y no depende de cifras astronómicas. Basta con tener el concepto de saber ordenar un interior con elementos que no son costosos. Todo es cuestión de imaginación”. Read more
No commentsEl negocio de la híbrido
HIBRIDACIÓN
Hoy es quizás más fácil crear nuevos productos o servicios a partir de la hibridación de aquellos ya existentes, que ponerse a imaginar productos totalmente nuevos (disruptivos). Paul Romer, profesor de
Text de: Alfons Cornella UPDATE’08
No commentsHermanos Campana

Este comentario parte de un articulo ya publicado en la revista proyecto diseño.
Gran éxito han tenido los diseños de dos hermanos brasileños en el mercado Europeo. La diferencia es que sus obras, además del humor y del uso de materiales insólitos, son confortables y elegantes.
Fernando y Humberto Campana son los autores de más de 200 diseños entre los que se incluyen sillas, poltronas, mesas, FLOREROS, joyas y lámparas. Este par de hermanos viven y trabajan en Sao Pablo, la ciudad en que nacieron, y de cuya vitalidad y desorden se inspiran para lograr piezas que llaman la atención por romper con los complicados caprichos tecnológicos a los que estaba acostumbrado el consumidor europeo
Humberto, casi 10 años mayor que su hermano, es abogado, aunque reconoce que poco ha ejercido su profesión. Su gusto por el arte lo llevó a convertirse en diseñador de objetos usando como principal herramienta de aprendizaje la observación. “Aprendí visitando museos y galerías, viendo video-clips, observando la gente en la calle”. Fernando es arquitecto y desde su graduación empezó a trabajar junto con Humberto en un estudio que hoy tiene casi 20 años.
Ambos coinciden en que la profesión llegó hasta ellos. La pasión innata de Humberto por la escultura y el trabajo manual mudó lentamente del hobby a un trabajo consagrado. Desde el inicio Humberto aportaba la sensibilidad los materiales y las formas mientras que Fernando los concretizaba dentro de un proceso de diseño. “Al comienzo hacíamos un trabajo más conceptual. Con el tiempo se fue aproximando más a la industria y consecuentemente al público” dicen.Hoy cuando se habla de diseño brasileño contemporáneo, se habla de los hermanos Campana. Pero su éxito es fruto del trabajo de años.Empezaron investigando en los depósitos de construcción de Sao Pablo donde se encuentran miles de materiales: desde tapas de sifones, bandejas para hacer pizza y mangueras hasta láminas de cualquier tipo de plástico o metal.
En 1984 dieron sus primeros pasos con la producción de pequeños objetos como porta retratos y ceniceros. Un viaje de Humberto a Colorado River provocó la primera colección de sillas de hierro.
Desde su primera exposición en 1989 en el Museo de Arte de Sao Pablo, el uso de materiales inusuales ha sido su principal característica. Hicieron su aparición en publicaciones europeas gracias a los esfuerzos de dos críticos de diseño: la brasilera María Helena Estrada y el italiano Marco Romanelli. Este último escribió en 1994 un artículo sobre sus piezas para la revista Domus en donde llamó la atención sobre las cualidades poderosas de la producción Onaive de los Campana como una alarma para otros diseñadores emborrachados por la tecnología.
Se puede decir que el mundo del diseño internacional -siempre en búsqueda de nuevos héroes- se embelezó por la espontaneidad y genuino talento de sus diseños.
En 1998 fueron seleccionados por la curadora Paola Antonelli para exponer una retrospectiva de su obra en el Moma de NY, el cual mantiene tres de sus piezas en su colección permanente Entre las razones por las que fueron escogidos, explica Antonelli, está su preocupación por la simplicidad sin llegar a la banalidad.
Fernando y Humberto parecen transpirar en su vida profesional adulta aquello que habían aprendido cuando niños. Muchos de los trabajos seleccionados para la exhibición de N.Y. son variaciones de la silla moderna, todos logrados sin estudios preliminares ni planos. Ellos modifican la forma desnuda de una silla metálica estándar poniéndole, paciente y armoniosamente, cuerdas de algodón colorido o manguera plástica de jardín al rededor. Sobreponen plástico de empacar en el marco de un sillón, toman barras de aluminio y las tejen como bambú².
Su animada Mesa Inflable¹, que es al mismo tiempo mesa y su mismo empaque,
fue originalmente hecha de dos bandejas de aluminio para pizza, las cuales sostenían la parte inflable entre ellas como un sandwich.
Sus materiales son fácilmente encontrables en el mercado y no son costosos.
Las formas son universales y prácticas. Es por esto que sus objetos son capaces de hablar en tantos idiomas diferentes.²
Sin duda, además del talento de los Campana, el haber expuesto en un recinto
tan reconocido como el Museo de Arte Moderno de N.Y. ayudó a la configuración de su carrera en el medio del diseño internacional. Además puso a sonar el nombre de Brasil entre los medios, por lo que revistas como Abitare y Wallpaper han dedicado en recientes números artículos sobre este país.
La ciudad de los Campana, Sao Paulo, concentra el 27% de la riqueza del país. El estado de Sao Paulo, que rodea su capital, responde por otro 13%, por lo que se le denomina la locomotora de Brasil. ya que concentra aproximadamente 40% de la producción industrial brasileña y el 20% de toda la producción nacional global.
Es también el mayor mercado consumidor de Brasil, con casi 22% de la población. Son más de 36 millones de habitantes, siendo 19 millones solamente en la capital. Más de 36 ciudades del estado paulista tienen más de 100 mil personas. Con un PIB de US$ 302 mil millones, el mayor del país y tres veces el de Portugal, Sao Paulo tiene el más amplio parque industrial brasileño y concentra cerca de 30% de todas las inversiones privadas realizadas en Brasil. El centro de esta ciudad es su cantera creativa, allí encuentran todos los materiales y objetos comunes que toman para sus creaciones y fue la aristocracia de la ciudad sus clientes, pues sus piezas están por ahora fuera del alcance del consumidor medio. Una silla de cartón cuesta US $900 y la silla roja, importada de Italia, cuesta US $ 4800.
Además realizan talleres en distintas universidades e institutos En estas experiencias los estudiantes exploran con materiales que se encuentran en abundancia en el paisaje de la ciudad. Sólo hasta nace pocos años, a raiz de su éxito en Europa y de la venta de sus
diseños a empresas italianas algunas industrias brasileras comenzaron a interesarse por su trabajo y planean producir algunos de sus productos. Una gran ayuda ha sido la constante visita de estos industriales al salón del mueble de Milán.
Quienes son y qué piensan.
La inspiración de sus piezas la encuentran en la vida y el comportamiento de las personas, en los paisajes urbanos y en el campo, en el caos y la música, intentando universalizar el lenguaje brasilero. Más que la función o la estética su raiz está en la materia. El alma de su trabajo está en la re-creación de los materiales, brindándoles nuevas interpretaciones a los usuarios. ³Usted ya no lee más eso (señalando a la mesa Tatoo) como una tapa de sifón, sino como una superficie perforada que puede representar un material bordado o la tapa de una mesa dice Fernando. Nos gusta experimentar y creo que esto es muy importante².
El diseño contemporáneo es una combinación fascinante de altas y bajas tecnologías. Recientemente la evolución tecnológica ha llamado la atención inesperadamente sobre las culturas locales. Muchos materiales avanzados, especialmente fibras y compuestos plásticos, pueden ser apropiados y adaptados por los diseñadores, permitiéndoles ser trabajados manualmente, como lo requieren muchos materiales de baja tecnología. En algunos paises, como Brasil, los materiales tradicionales son usados de este modo, dentro de un ciclo de producción fruto de la economía de la necesidad. Por estas tradiciones, la mayoría de los trabajos de Fernando y Humberto logran los altos requerimientos con un buen diseño contemporáneo.
Con el apoyo de un sencillo taller, crean sus muebles y accesorios en una propuesta muy latinoamericana, pues como en la mayoría de nuestros países, trabajar con costosos moldes y maquinarias es un lujo al que los diseñadores todavía no tienen acceso.
Nuestro estudio en Sao Pablo es un laboratorio donde podemos procesar nuestras ideas y realizar nuestros prototipos con la posibilidad de alteraciones inmediatas devido a la presencia de un metalmecánico que nos asiste durante estos proyectos” dicen los Campana. En su propia descripción, su proceso de diseño casi nunca comienza con un concepto intelectual, sino que aparece como fruto de un proceso subjetivo de observación.
No diseñan nada a partir del computador. Usan maquetas y algunas ideas surgen hasta en servilletas de restaurantes o bolsitas para el mareo en los aviones. Lo estético y lo funcional se unen en técnicas constructivas artesanales que pueden ser asimiladas con facilidad por la gran industria.
Actualmente, además de diseño para terceros, realizan una producción de pequeños objetos para el mercado nacional usando alambre de aluminio para
fruteros y floreros. Sin embargo la idea es distanciarse cada vez más de las tareas de fabricación y comercialización para dejárselas a expertos en estos temas. Como ellos mismos dicen “nuestra empresa es de ideas”
vea site oficial de los hermanos Campana www.campanabrothers.com/
No commentsLa paràbola del cogombre
Era l’estiu de 1987 i estàvem feliçment convidats en un elegant hotel de Donosti. Un cop més s’havia convocat un concurs de disseny- en aquest cas de cadires- i es feia l’entrega dels premis i una conferència d’un dissenyador suec poc conegut. Els concursos de temes creatius van proliferar com bolets als anys 80, però pocs van passar de la primera edició i ja ningú es recorda dels premiats. En canvi, la conferència de Johan Huldt va ser tota una sorpresa que nosaltres i segurament molts altres assistents recordarem sempre.
La sala estava atapeïda de gent que feia veure que escoltava un discurs entusiasta i pedagògic sobre què és el disseny. Huldt somreia constantment i se’l veia convençut del que deia. Al final va arribar el torn de les preguntes, aquell moment en què poden succeir dues coses: o es crea un silenci angoixant, o surt un poca-solta a fer la seva conferència sense que ningú la hi hagi demanat.
Però al final varem tenir la sort que algú s’aixequés i fes “la “ pregunta, la coneguda, la tòpica pregunta: “Si us plau, en un bon disseny què és més important, la funció o forma?” Huldt va obrir els ulls i el seu somriure bondadós es va escampar com dient- però sense dir-ho- “m’alegro que em faci aquesta pregunta, gràcies per posar-m’ho fàcil”. I després d’una pausa teatral va anunciar que ens explicaria la paràbola del cogombre. Tothom va posar molta atenció en sentir que es parlava de menjar: ja era hora de dinar. Huldt va dir més o menys això: ““Un cogombre és un 98% d’aigua, i el 2% restant és el que li dóna color i sabor de cogombre. Però una taronja també està formada per un 98% d’aigua i és només el 2% restant el que li dóna gust, textura, color i sabor de taronja. Tots dos tenen un 98% de comú i en canvi no s’assemblen en res.” És a dir, la funció és el més important d’un disseny, si volem fins i tot un 98%; però, atenció, perquè és la minúscula part restant la que li dona substància i personalitat. Resoldre els requisits funcionals no és suficient. Això ho deia Huldt, un dissenyador nascut l’any
Forma i funció, un binomi gastat i remenat, una parella inseparable que sempre es baralla, dos conceptes oposats però interdependents, una equitació impossible malgrat la fórmula de Huldt, que fa anar de bòlit a tots els crítics i creadors d’objectes, d’edificis, de mobles, de cotxes… Una paradoxa on moltes vegades té preeminència un dels dos conceptes, però en canvi es presumeix de l’altre.
Els funcionalistes fins ara han estat els més bel·ligerants, han esgrimit que, quan segueixes la raó, la bellesa brota innata. La forma segueix a la funció ha estat l’eslògan de la modernitat que ha ajudat a posar les bases d’una disciplina al servei de la societat i realment ha generat objectes bells. Però no oblidem que els arguments aferrissadament funcionalistes han estat sovint el refugi de molts creadors sense talent ni imaginació i el justificant de molts nyaps. Nosaltres estem fins i tot disposats a perdonar alguns petits desajustos funcionals de segons quins objectes si ens garanteixen a canvi un plus d’emoció i plaer estètic.
I si ho deixem en un 85% versus el 5% restant?
Text de: Juli Capella i Quim Larrea



